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Coronavirus y las estrategias políticas de campaña y gobierno.

El coronavirus es una pandemia según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud; sin embargo, adicionalmente se ha convertido en una justificación válida de gobiernos, para diseñar estrategias de marketing político de gobierno; por dos importantes razones desde el punto de vista de la estrategia política:

  1. Las leyes de emergencia, cuarentenas, estados de excepción, brindan plenos poderes sobre el pueblo, creando una especie de dictadura transitoria necesaria que puede manejar el presupuesto, los poderes militares, y de propaganda de forma efectiva e ilimitadamente.
  2. Brinda las condiciones psicosociales para unir al pueblo frente a un enemigo único, es casi equivalente a una guerra; esto brinda legitimidad a tal punto que quien critica o ataca a un gobernante lo convierte en un enemigo.

Veamos brevemente algunos casos latinoamericano: a Sebastián Piñera el coronavirus, lo salvó de ser derrocado, las crisis de protesta en Chile estaban a punto de destruirlo, sus detractores generaban caos permanentemente y en su etapa más neurálgica pedían que renuncie; en el caso de la presidente de Bolivia Jeanine Áñez Chávez, a pesar que es una figura que toma el poder con la renuncia de Evo Morales, anónima, para muchos bolivianos, ha tomado notable popularidad, justamente por el coronavirus, en argentina la situación no es distinta, todos se han olvidado de Cristina Fernández, y sus escándalos de corrupción. Incluso en estos momentos, todos nos hemos han olvidado de Odebrecht.

Como diría un analista de inteligencia británico, cuando las torres gemelas fueron impactadas, es un buen momento para soltar que queremos que sean olvidadas. La situación en el Perú es análoga, por ejemplo, Martin Vizcarra cerró el Congreso de la República y convocó a nuevas elecciones dando la estocada final a sus enemigos fujimoristas, sin embargo, el nuevo Congreso de la República no es necesariamente aliado, tiene su propia agenda. Es en este sentido que el Coronavirus llegó como un salvador. Pues al decretar cuarentena y emergencia, el Congreso de la República, está completamente paralizado sin poder fiscalizar ni legislar; y claro esto es muy conveniente.

Al punto, las condiciones objetivas de un virus clasificado como pandemia han generado una serie de estrategias políticas muy interesantes que brindan oportunidades a los actores que tienen el poder mediante estrategias de marketing político en gobierno.

¿Por qué razón es tan efectiva esta situación para las estrategias políticas? Simple, una lectura básica del contractualismo y del estado de naturaleza nos dirá que el miedo a la muerte es el más grande dentro de los seres humanos, al existir este miedo a la muerte, es que las personas para ser protegidas, seden sus libertades y reafirman el liderazgo de un autócrata que personifica el leviatán, el coronavirus representa el instinto más básico del ser humano, su miedo a la muerte, y de este miedo es de donde deriva las más efectivas campañas electorales, en base a la existencia sicosocial de un enemigo; pero aún más efectivas se vuelven estas campañas instintivas cuando quien las diseñas está en el poder.

Se ha dicho que, frente a la campaña política racional, la campaña política emocional es la más efectiva para convencer, pero de hecho la más efectiva es la campaña instintiva, aquella que apela a los instintos primarios de sexo y muerte, bueno, ¿Qué creen? El coronavirus ha brindado las condiciones para que se apelen a estas.

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