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Elementos del discurso político pre-electoral

El espectro prelectoral es un espacio en donde el estratega político y su equipo de consultores dan rienda suelta a sus mejores y más creativos movimientos políticos a fin de consolidar e incrementar el voto en beneficio del candidato para el que se trabaja. Estos movimientos van desde los elementos más básicos de la comunicación no verbal hasta la inserción de las propuestas políticas en una posible administración pública futura. Y si bien las obras y las promesas que hace un actor político son lo más importante para un electorado indeciso, pocos de los que estamos en esta área de trabajo entendemos que la forma de decirlo es igual de importante al contenido de lo que se dice. Por lo tanto, el discurso político se destaca como uno de los factores de gran importancia para generar un mensaje impactante y trascendental en las sociedades modernas. Quizá los elementos esenciales del discurso político se constituyeran del orador, el mensaje y el público, sin embargo, queremos ir más allá e hilar fino en cada una de estas variables que de seguir habrá contenido interesante a rescatar.

  • Contenido:

Empezamos por el contenido de un discurso cuyas líneas deben reflejar una ideología política claramente definida. Independientemente de si la postura es de derecha, centro o izquierda el discurso no puede rezar acciones que en la practica van a ser contradictorias, si un candidato de derecha opta por presentar un gabinete gubernamental apostará por perfiles académicos y especialistas en temas diversos de la gestión pública y no caer en una estrategia populista de promocionar candidatos conocidos por espacios mediáticos que no tienen vínculo alguno con la política y su gestión. Es decir, hay que tener una prolijidad con lo que se dice y con lo que se hace. Así también, hay que reforzar posturas claras sobre temas de coyuntura permanente o generacionales como por ejemplo el aborto, la legalización de la marihuana, la pena de muerte, etc. Son temas que siempre estarán sobre la mesa y el candidato deberá ser inflexible ante ello. Todas estas posiciones deben ser congruentes con la ideología política que se refleja, un fenómeno social que sobre todo en Latinoamérica no ha sido desarrollado plenamente ya que muchos partidos políticos se manejan basándose en un sinnúmero de estrategias sin vincularlas con su ideología política.

  • Redacción:

Las propuestas políticas que se construyen en la mente humana muchas veces suenan sublimes ante la misma mente, sin embargo, la capacidad de plasmar dichas ideas en el papel falla más de una vez. A pesar de tener una gran elocuencia, las personas no siempre tienen la grata inspiración para reflejar esa pasión discursiva en líneas literarias por lo que la generación de “talking points” es fundamental para que un discurso tenga un buen comienzo, un cuerpo y un final emotivo. Es sencillo iniciar con la escritura de ejes centrales que pueden ser de importancia para el público a donde me voy a enfocar, para ello también es importante analizar la ubicación geográfica, la actualidad, las necesidades de la gente basándose en los puntos de escasez y plantear un enemigo único al que se deba vencer. Este enemigo puede ser físico, abstracto, reflejado en un adversario político o en una misma necesidad, sin embargo, hay que identificarlo y generar soluciones frente a ello. Una vez que hemos planteado los ejes centrales, hay que desarrollarlas en un sentido de satisfacción de necesidades identificadas previamente y finalmente usar la emotividad para los puntos finales.

  • Lenguaje Corporal:

El lenguaje corporal muchas de las veces son más importantes que el lenguaje verbal ya que transmite con mucha más naturalidad las verdaderas intenciones de una persona al abordar un tema específico. Vemos el caso del primer debate televisivo de la historia entre Richard Nixon y John F. Kennedy quien este último no gozaba de gran favoritismo mientras que el primero si, sin embargo, fue la seguridad en el discurso, la posición de sentarse de forma relajada, la claridad en sus ideas y su gran imagen que hicieron de Kennedy el gran ganador de aquel debate y la posterior victoria en las elecciones generales de los Estados Unidos en ese momento. Y justamente es eso, se debe trabajar en la postura frente a cámaras o frente a un electorado, cabe señalar que Adolfo Hitler practicaba posturas y gestualidades frente a un espejo por horas para determinar cual era la mejor manera de cautivar a sus receptores y así fue como logro manejar masas y manipularlas. La seguridad es otro factor indispensable para emitir un mensaje ya que esto determinara si la masa se convence de lo que un candidato dice. El movimiento suave de manos y la mirada de frente refuerzan esa seguridad para consolidar el mensaje y transmitir confianza de lo que se dice.

  • La voz:

Varios radiodifusores saben de la importancia de la modulación de la voz en sus relatos ya sean estos en noticias, novelas, comerciales, etc. Y es que esta herramienta es tan importante para este espacio que permite imaginar la escena sin poder verla.  El juego en la tonalidad de las palabras determina el impacto de un mensaje que se quiere transmitir. No da lo mismo un discurso lineal sin modulación ni entonación que uno que si lo tenga. Enfatizar el discurso en palabras claves afianzará la atención del público y muchas de las veces las frases quedarán grabadas en la memoria de los mandantes. Así se logrará un mayor impacto en el discurso.

  • Las emociones:

Cómo último punto a tratar, las emociones no deben ser menospreciadas y mucho menos en etapas tan decisivas como los espacios prelectorales. Los discursos apelan mucho a la emotividad de las masas ya que es un punto débil en donde pueden identificarse con la gente y eso se da gracias a las pausas, los silencios, la gestualidad y la táctica. Los silencios y las pausas se generan después de grandes momentos discursivos en donde las masas aclaman al candidato y son grandes momentos para la gestualidad emotiva. La táctica ayuda mucho a generar estos espacios de silencio discursivo para que la gente interactúe con el momento y con el orador y se refuerce ese vinculo con lo que se dará paso a un ya voto duro por parte de la gran mayoría.

Como hemos podido observar los elementos de un discurso electoral van más allá de un mensaje y retroalimentación entre un emisor y un receptor, va a un punto en donde la estructura de lo que se dice y como se dice es de gran importancia para el correcto impacto de un mensaje a una cierta masa que quizá titubean en su decisión electoral o que quiere ver reforzada su convicción por una ideología política que cautivo sus oídos previamente.

Andrés Loja Correa

País: Ecuador
Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo de Investigación, Experto en Comunicación Política por la Universidad Indoamérica y Consultor Político certificado por Goberna, Productor audiovisual, Editor General de Contenidos, CEO de Vizzore Comunicación.

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